Se acercan fiestas señaladas de cenas y encuentros familiares. Los menús y las comidas se convierten en protagonistas en todos los hogares. No queremos que se nos escape nada. Por ello, elegir el aceite de oliva virgen extra como uno de nuestros principales ingredientes, nos ayudará a que la Navidad vaya sobre ruedas.

Desde La Pontezuela os traemos dos recetas para triunfar y agradar al paladar de toda la familia. Aceite de oliva virgen extra para tus platos, pero también para el más dulce de los postres.

Receta Salada con aceite de oliva virgen extra: Carnes al horno o a la plancha

Elijas el tipo de carne que elijas, ya sean carnes rojas o aves, el aceite de oliva será un aliado para el aderezo que la acompañe. El proceso será simple: cocinar la carne al gusto y preparar la salsa poniéndola sobre la misma o sirviéndola aparte, para que cada uno decida si ponerla.

Una combinación cargada de sabor y con un aroma delicioso será mezclar nuestro aceite de oliva virgen extra con albahaca y buen queso parmesano. No olvidemos poner ajo, siempre dará personalidad a la receta.

Pero, si eres amante de las salsas cremosas, usemos el yogurt. Este, con nuestro aceite, un queso de cabra tierno que se deshaga dando textura a la mezcla, ajo en polvo y orégano seco, dejará a nuestros invitados sorprendidos.

Eso sí, como bien sugerimos, deberemos usar un buen aceite de oliva virgen extra para lograr el resultado del sabor óptimo.

Receta Dulce: Mantecados o polvorones healthy

La propuesta dulce es casi más atractiva aún. Tus propios polvorones caseros y reducidos en grasas, puesto que sustituiremos las mantecas por la parte proporcional de aceite de oliva virgen extra.

Ingredientes:

100 g de aceite de oliva virgen extra

70 g de almendras crudas sin piel

350 g de harina de trigo

100 g de azúcar

Canela en polvo, ralladura de limón, sal y ajonjolí.

Para su elaboración, pondremos a tostar la harina y las almendras en el horno, removiendo de vez en cuando y durante 30 minutos. Una vez terminado, trituramos las almendras y mezclamos todo.

Una vez frío, añadimos el aceite, la ralladura de limón, la sal y la canela. Amasamos todo hasta conseguir una masa uniforme. La envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en el frigorífico una hora.

Seguidamente, aplanamos la masa con rodillo y cuidadosamente vamos cortándola en la forma deseada. Poniéndola sobre la bandeja del horno, la pintamos con aceite de oliva y espolvoreamos el ajonjolí.

Cocemos, con el horno previamente calentado con temperatura nunca inferior a 180º. Una vez cocidos y retirados, no manipularemos hasta que estén fríos por riesgo a desmoronarse.

Espolvorear con azúcar glass y listo.

Por cierto, el aceite de oliva virgen extra, además de un buen aliado en casa, será el mejor y más provechoso de los regalos. Si los tuyos lo han probado, sin duda querrán copiarte. Así que facilítales la materia esencial, elige La Pontezuela.