Ya sabemos que no todos los aceites de oliva virgen extra son iguales. El tipo de aceituna, su grado de maduración o cómo se ha elaborado el aceite son factores que influyen en su sabor. Dependerá de cuál utilicemos para obtener un gusto u otro en nuestras recetas.

Por ello, hoy vamos a hablar acerca de los aspectos básicos que tienes que tener en cuenta para poder realizar una cata de aceite y que sea toda una experiencia para tus sentidos.

En La Pontezuela hemos pensado en todo. Con nuestra nueva línea de negocio “5 elementos, del olivo a tu mesa. Un viaje a través de los sentidos”, queremos ofrecer un servicio exclusivo a empresas, a través de una formación personalizada y mimada, en un entorno distinto al lugar de trabajo y en tu ciudad.

A través de una introducción breve sobre el consumo de AOVE en España, como un alimento tan propio de nuestra tierra, de nuestra gastronomía y de nuestra cultura, pretendemos educar y formar a nuestro cliente en las distintas variedades de Aceite de Oliva Virgen Extra. Además, descubrirá los beneficios de consumir Aceite de Oliva Virgen Extra desde el punto de vista nutricional. Y también aprenderá a sacarle el máximo partido en su alimentación diaria y en la cocina.

El lugar de impartición de la cata de AOVE será a determinar entre el cliente y Finca La Pontezuela. Por tanto, las condiciones de la propuesta son modificables en función del sitio elegido.

Los sentidos del gusto y el olfato serán los principales para llevar a cabo nuestra cata de aceite. Pero también necesitaremos la percepción de los otros tres para hacer un análisis completo. Veamos qué función cumplen cada uno de los sentidos.

Fase olfativa de una cata de aceite

Esta es, casi con toda seguridad, la fase más decisiva de la cata. Debemos calentar un poco la copa entre las manos para lograr una temperatura ideal en el aceite. Tras esto, inclinarla para que se impregnen bien los laterales. Cubre la copa con tu mano durante unos segundos para que se concentre el aroma del aceite de oliva. Aspira profundamente para intentar distinguir sus fragancias. Aceituna madura o verde, manzana, tomate u hoja verde son los aromas más identificables y comunes en la cata de aceite.

La importancia del gusto para el aceite de oliva

Ha llegado el momento de probar el aceite y es la hora de valorar la intensidad de su sabor y qué sensaciones nos produce en la boca. Lo ideal para realizar correctamente una cata de aceite es distribuirlo por toda la boca. Así, poder apreciar todos los sabores que contiene. La parte frontal de la lengua recogerá los sabores más dulces (fruta o frutos secos). Mientras que los sabores más herbáceos y amargos aparecerán en la zona más interna, y los picantes en la garganta.

Fase visual y táctil para una cata de aceite de oliva

El color es otro de los aspectos que podemos apreciar en una cata de aceite. El amarillo oro pertenecerá a los aceites más dulces y maduros. A diferencia de los aceites verdosos, que es un color más característico de los aceites amargos y con toques herbáceos, de cosecha temprana.

Por último, nuestra lengua y paladar deberán juzgar la textura y consistencia del aceite de oliva virgen extra. Esta textura puede ser acuosa, suave o densa. Dependerá principalmente de la cantidad de ácido oleico que posea el aceite, que está totalmente relacionado con la variedad de la aceituna. Por ejemplo, la variedad hojiblanca posee una concentración de ácido oleico inferior a las aceitunas picual, por lo que su textura será más liviana.

Ya tienes toda la información necesaria sobre los elementos indispensables para realizar una cata de aceite, así que ha llegado el momento de ponerlo en práctica para volverte todo un experto del aceite de oliva virgen extra. Si crees que este post puede interesar a alguien, ¡no dudes en compartirlo! Y, si eres nuestro cliente y estás interesado, ponte con contacto con nosotros.