Primero en la région de Apulia, en el sur de Italia, después se extendió por otras regiones italianas. Más tarde llegó a la isla francesa de Córcega y se teme que pueda extenderse por el resto de Europa. Es una bacteria que mata olivos y está haciendo peligrar la producción de aceite de oliva en estas zonas. Se llama Xylella fastidiosa.

¿Qué efectos tiene la bacteria que mata olivos?

Y fastidiosa es, sobre todo porque de momento la única solución eficaz para erradicar la plaga es arrancar el olivo, porque la Xylella acaba matándolo, y no se puede plantar en al menos un año. El sector del aceite de oliva español y las autoridades vigilan con preocupación la importación de especies vegetales, para que esta bacteria que mata olivos no llegue a nuestro país.

La Xylella fastidiosa la portan y extienden pulgones y otros insectos voladores como las cigarras. Estos absorben la bacteria de una planta enferma y la transmiten cuando chupan la savia de un cultivo sano. Cuando esta bacteria llega al olivo, se instala en su sistema vascular y se multiplica en su interior, taponando el flujo de savia bruta, principalmente de agua y de sales minerales. Es entonces cuando la planta empieza a dar síntomas de marchitez, después se secan las hojas y las ramas hasta su muerte.

El problema en el caso de los olivos, es que existen diversas causas de deshidratación, que nada tienen que ver con esta bacteria, por lo que es más difícil reaccionar a tiempo y evitar que el árbol se seque y muera.

¿Cómo luchar contra la bacteria que mata olivos?

Además, el sector del aceite de oliva se siente impotente porque no hay tratamientos fitosanitarios efectivos para combatir la Xylella, con la actual normativa comunitaria. Existe un antibiótico, que había demostrado su eficacia en cítricos, pero que se prohibió en la UE para evitar resistencias en especies vegetales y animales. De momento, se están aplicando tratamientos preventivos a base de cobre, pero que no erradican la enfermedad y su efectividad depende de la variedad del olivo. Y desde el Ministerio de Agricultura se están aplicando medidas profilácticas, de análisis del material de reproducción, controles de las fronteras y de vigilancia de las importaciones de plantas y árboles ornamentales (la Xylella entró en Europa por Holanda, procedente de Costa Rica, de la mano de estas plantas ornamentales).

Según unas fichas que ha elaborado la Interprofesional Francesa del Aceite de Oliva, para informar a los productores y que estén preparados y vigilantes, los daños de esta “bacteria mata olivos” se remontan a 1892 y está clasificada como plaga en Europa desde el año 2000. Pero ha sido en los últimos años cuando la virulencia del ataque ha preocupado a los agricultores, principalmente a los del olivo, aunque también hay otros cultivos leñosos que pueden verse afectados por la Xylella como cítricos, vides, frutales y plantas ornamentales utilizadas para jardinería y decoración.

Aunque en España todavía no ha llegado bacteria que mata olivos, hay que estar en alerta dada la importancia del sector, cuyo valor de producción se situó en casi dos mil millones de euros entre 2007 y 2012, el equivalente al 4,6% de toda la producción agraria según los datos de la Interprofesional del Aceite de Oliva Español.